El Chelsea aplastó al Arsenal y se consagró campeón de la Europa League

El Chelsea aplastó al Arsenal y se consagró campeón de la Europa League

 

El Chelsea aplastó al Arsenal y se consagró campeón de la Europa League

 

El Chelsea es nuevo campeón de la Europa League tras asestar un golpe moral muy fuerte sobre el Arsenal. El 4-1, con todos los goles en la segunda mitad, decantó una final en la que los 'blues' sacaron el rodillo cuando Hazard encontró los huecos necesarios.

El belga, que seguramente haya vivido su despedida, fue el mejor con dos tantos que se sumaron a los goles de Giroud y Pedro. Iwobi hizo el de los 'gunners', que se quedan también sin Champions League 19/20.

En Londres manda el Oeste (al menos hasta el sábado) y sus calles son de color azul. Todo gracias a un Chelsea que se llevó una final insípida por el ambiente de unas gradas vacías de corazones 'pross'. Sin embargo, ante el grave error de la UEFA de llevarse una final a 5.000 kilómetros de Reino Unido, con unas cuestiones políticas muy singulares y con precios abusivos para los aficionados, Hazard iluminó una competición que pide de más héroes como el belga.

Eden, que posiblemente se habrá despedido con esta corona, supo llevar en volandas a los suyos y acompañado de un fantástico Giroud, dio a los de Sarri un título que sabe a más por el rival. Un Arsenal de Emery que se queda tocado y, de nuevo, a las puertas de un trofeo continental.

No iba a ser esta una final destacada por el ambiente. Así lo había elegido el máximo organismo europeo y así se vio desde el primer momento en el que además los equipos no ayudaron a dar emoción al choque. El respeto era mutuo, ambos se conocían de sobra y nadie quería cometer errores. Pero poco a poco el cuadro 'gunner' fue dando color al encuentro, elaborando jugadas e interpretando a la perfección el plan de Emery de tapar con Ozil a Jorginho. El italo-carioca estuvo desaparecido en la primera mitad y eso en un equipo de Sarri se paga caro.

Sin embargo, el Arsenal no supo golpear con fuerza en sus buenos momentos. Aubameyang y Lacazette, donde había apostadas muchas esperanzas, no encontraban el tiro final y Xhaka se erigía como el mejor de los suyos. Un disparo del suizo fuerte desde la frontal dejaba la mejor ocasión de los del Norte de Londres, pero su golpeo se fue alto de la meta de un Kepa que había comenzado más nervioso de lo normal.

Hizo esto despertar al Chelsea, que no adivinaba con Jorginho y eso hacía que Hazard no apareciese. Pero el belga, llamado para encuentros como este, supo retrasar su posición y caer más a banda para recibir y empezar a tejer las jugadas 'blues'.

Fue aquí cuando el '10' empezó a echarse a los suyos a la espalda, siempre con la pelota pegada al pie, para encontrar a un Emerson que estaba sufriendo mucho en defensa pero se iba a lanzar en ataque. El brasileño tendría la mejor de los del Oeste antes de que Giroud probase a un Cech que ha vivido su último partido como profesional. El francés, la torre que ha iluminado a los de Sarri en la Europa League, se sacó un disparo fuerte que hizo al checo estirarse al máximo para salvar antes del descanso.

Cech ya había demostrado la razón por la que está considerado uno de los mejores guardamentas del siglo XXI, pero los años pasan y si a la primera iba a salvar a los suyos, no iba a conseguirlo a la siguiente. Nada más comenzar la segunda parte, Emerson volvió a encontrar a Giroud y esta vez el francés no fallaría. Con un remate de auténtico '9', agachando la cabeza, conseguía adelantarse a la defensa 'gunner' y poner el primero de la noche.

Ya nada iba a ser igual. El encuentro ya tenía el esperado abrelatas y el Chelsea lo iba a aprovechar como nadie ante un Arsenal que pecó de lo que no hay que pecar en una final, miedo. Los de Emery se vieron por detrás en el marcador, intentaron irse arriba demasiado pronto para empatar y soltaron a Jorginho. Ahora sí, el medio sin la presión de Ozil se vio cómo, empezó a labrar jugadas con los de arriba y encontró al que tenía que aparecer.

Hazard iba a encumbrarse a partir de entonces como el mejor, si no lo estaba siendo ya por sus inagotables ansias de liderar la final. El belga cerca de la hora de partido robó otro balón, se lo llevó arriba, se internó en el área y puso un pase preciso al corazón para que Pedro, señor gol de las finales (miren sus registros y se sorprenderán porque parece que el canario solo anota cuando hay un título en juego), apareció para poner el segundo.

Bakú empezaba a teñirse de azul, Emery se desesperaba y Hazard sonreía. Otra jugada elaborada caía en las piernas de Pedro, el español le dejaba la pelota a Giroud y un Maitland-Niles, único inglés sobre el campo en una final inglesa, llegaba pasado de ritmo para arrollar al galo. Penalti claro y el líder que iba a escoger su momento. Balón al '10', pasos atrás, carrera y gol. 3-0 y todo decantado.

Estaba Emery preparando los cambios cuando el tercero le terminó de matar. Aun así, el vasco llevó a cabo su plan y metió a Guendouzi e Iwobi y como las finales siempre tienen algo de épica, el nigeriano iba a firmar la de esta. Primer balón que Iwobi tocó y desde la frontal pilló un rechace para conseguir lo que no habían hecho sus compañeros en 70 minutos, batir a Kepa. Esférico a las manos y carrera hacia el medio, quedaban 20 minutos para intentar algo único.

Pero no iba a ser la noche del Arsenal y sí la de Hazard y Giroud, que en la siguiente jugada iban a mostrar el ejemplo perfecto de su partido. En unos instantes locos donde no dejaban de haber goles, belga y galo volvieron a encontrarse, se asociaron dentro del área y un pase de fantasía del francés servía para que el '10' empujase a placer el póker 'blue' y ya sí la sentencia.

La final se había acabado, Emery metió al joven Willock para tratar de sumar otro arma al ataque (quizás le vengan bien estos minutos para el futuro) y Sarri, que ya había dado entrada a Willian, introdujo a Barkley. Era la final del italiano, criticado durante toda la temporada esto le iba a servir para reivindicarse lejos de Londres. Los goles dieron paso a los olés, Hazard se fue ovacionado, quizás el único gesto destacable de una grada sin la normal euforia británica, y Rocchi pitó el final.

La segunda Europa League del Chelsea ya era realidad. un Giroud descomunal en esta competición, un Pedro al que las finales le llaman y un Hazard pletórico lo habían hecho realidad. El cuadro 'blue' cierra así una campaña irregular con un título y ahora tocará pensar en el futuro (donde no podrán fichar). Por lo pronto ya no contarán con su estrella, que nada más terminar el encuentro hizo un Cristiano Ronaldo y dejó claro que "quiere nuevos retos". Han sido siete años y la promesa que llegó desde Lille ya es una realidad, ahora el Real Madrid le espera y el Chelsea le añorará.

Por su parte, el Arsenal queda muy tocado y Emery deberá configurar una plantilla con más hambre de ganar. Eso sí, sin Champions League pues lo que no se han ganado en Premier tampoco les ha llegado en Europa. Londres es azul y el Oeste manda en la 'City'... por ahora. El sábado volverá a haber un equipo de la capital en una final continental, en el Norte de los 'gunners' rezan porque el Liverpool eche una mano para que su calvario no sea mayor este año.