Teodoro Palacios Flores muere a sus 80 años

Teodoro Palacios Flores muere a sus 80 años

 

Teodoro Palacios Flores muere a sus 80 años

 

El multimedallista guatemalteco, nacido el 7 de enero de 1939 en Livingston, Izabal, dejó de existir este sábado a las 15.10 horas a causa de una neumonía en el Hospital Roosevelt.

 

El deporte guatemalteco, en el especial el atletismo, perdió a uno de sus hijos predilectos después de una complicación por una neumonía. Teddy dejó de existir después de un largo suplicio por diversas complicaciones de salud, incluidos dos derrames en el 2012.

 

Fue una de las grandes figuras del atletismo guatemalteco. Los Juegos Centroamericanos y del Caribe siempre fue su evento favorito y la historia lo respalda, pues ganó tres medallas de oro en las ediciones de Caracas 1959, Kingston 1962 y San Juan 1966. Mientras que en Panamá 1970 fue plata.

 

El atleta nacional quien ostentó el récord en el salto de altura (2 metros 10) por más de 50 años fue un gran amante de los colores nacionales.

 

Palacios Flores nació y creció en Livingston, Izabal. Desde niño se enfrentó a un sin fin de retos, como la misma pobreza. Trabajo de todo lo pudo, lustró zapatos, vendió pan, se dedicó un tiempo a la pezca, fue soldado, enfrentó los inicios de su vida como pudo hasta que se encontró con el deporte.

 

En el ciclo olímpico brilló en Juegos CA y del Caribe al ganar tres oros, además de una plata en Panamericanos. Fue abanderado en los Juegos Olímpicos de México 1968.

 

Estudió en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, una licenciatura y maestría en Educación Bilingüe. El exatleta se inició jugando futbol en la Base Militar de Izabal, luego hizo atletismo y baloncesto.

 

2.10 metros en la marca nacional en salto alto, impuesta por Teddy 1960. 33 años radicó en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, Teodoro Palacios Flores.

 

 

14 años tenía el extleta cuando se involucró en el deporte como futbolista.Teddy, a sus 75 años sufrió dos derrames en el 2012, de los cuales se recuperó lentamente. En 1998 el saltador recibió la Orden del Quetzal y dos años después retornó a Guatemala.