Censo muestra desventaja de las mujeres en acceso a la educación

Censo muestra desventaja de las mujeres en acceso a la educación

 


Censo muestra desventaja de las mujeres en acceso a la educación

 

Según los datos de la población censada, cuando una familia se encuentra en situación de pobreza, decide que el hombre es el que debe continuar la escuela y sacan a las mujeres de su proceso de educación escolar.

 

 

A pesar de que las mujeres representan el 52 por ciento de la población en el Censo de Población y Vivienda 2018, esta mayoría no se ve representada en el acceso a educación.

 

El 78 por ciento de esas mujeres mayores de siete años sabe leer y escribir. En el caso de los hombres, que representan el 48 por ciento de la población, el 85 por ciento es alfabeta.

 

 

Esta diferencia se observa de mejor forma en los resultados sobre asistencia escolar, ya que el 71 por ciento (4 millones 135 mil 46) de la población alfabeta tuvo que frenar su asistencia a un centro educativo.

 

El mayor número de personas que dejaron la escuela son mujeres (2 millones 163 mil 814).

Las causas se deben principalmente a la falta de recursos, ya que cuando una familia se enfrenta a escasez económica prefieren retirar a la mujer de la escuela, según datos del Censo. Este tipo de decisiones también se repite cuando no hay escuela cerca o cuando hay que cuidar a una persona en casa.

 

Los embarazos y matrimonios entre adolescentes siguen siendo la causa principal del retiro de las escuelas. Las niñas y adolescentes son las que abandonan la escuela, ya que los datos indican que si la pareja es de jóvenes, permanece la idea de que solo uno puede seguir su proceso educativo y que este debe ser el hombre.

 

La investigadora social en temas sobre derechos de las mujeres, Silvia Trujillo, indicó que se deben aplicar políticas y esfuerzos para garantizar la asistencia de las mujeres a la escuela. Según Trujillo, se podría retomar las becas específicas para niñas, las cuales se dieron durante el gobierno de Óscar Berger y que se demostró que redujo la brecha en acceso a la educación.

 

La investigadora dijo que también se deben ejecutar acciones de prevención, para que se construya la idea de que las mujeres no son de segunda o tercera categoría y así cambiar el modelo educativo que ya no replique patrones sexistas. En la opinión de Trujillo, en esta iniciativa se debe involucrar no solo a los alumnos, sino que también a los profesores, padres y madres de familia.

 

Cecilia Garcés, del Instituto Educa Guatemala, explicó que la solución inmediata se encuentra en instalar centros de educación secundaria y de diversificado en las comunidades, ya que los padres y madres prefieren no enviar a las mujeres a zonas más urbanas, por los peligros y costos que esto les representa.

 

La razón por la que se toma esta decisión, es porque las mujeres están más expuestas a la violencia. Es por esto que Garcés considera que entre las reformas del sistema educativo también se debe trabajar para disminuir la violencia en contra de niñas y adolescentes.

 

“Cuando sacas a una niña del sistema educativo, no solo se le detiene su desarrollo, sino que también se está reforzando su asignación de género”.