Gases de efecto de invernadero y el cambio climático

Gases de efecto de invernadero y el cambio climático

 

 

Gases de efecto de invernadero y el cambio climático

 

El cambio climático según la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre este tema es un cambio atribuido directamente o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante periodos comparables.


Una de las principales causas del cambio climático es la producción descontrolada de GEI. Los gases de efecto invernadero o GEI, son gases que integran la atmósfera, pueden ser de origen natural y antropogénico, indicó el ing. Antonio Guoron, jefe de cambio climático del Instituto Nacional de Bosques –INAB-.


Entre los GEI de origen natural se encuentran el vapor de agua (H2O gaseoso), dióxido de carbono (CO2), óxido nitroso (N2O), metano (CH4) y ozono (O3). Las principales fuentes de GEI están asociadas a actividades relacionadas con: la generación de energía (25.9%), industria (19.4%), silvicultura y cambio de uso de suelo (17.4%), agricultura (13.5%), transporte (13.1%), energía para edificios y comerciales (7.9%) y manejo de desechos sólidos y aguas residuales (2.8%), lo anterior se indica en el portal web Conexión COP.


“Desde nuestra cotidianidad para disminuir sus efectos podemos reducir el consumo de energía, y cambio de formas convencionales por otras alternativas. Además de optimizar el consumo de combustible”, resaltó el jefe de cambio climático de INAB.


De acuerdo a los autores Hamada y Ghini el cambio climático ocasiona en los bosques cambios en la capacidad de crecimiento y regeneración de muchas especies de árboles; reducción del área de distribución de diferentes tipos de bosques; aumento en la frecuencia e intensidad de incendios forestales; y aumento de brotes de plagas y enfermedades forestales.

 

Es conocido que la modificación de las temperaturas, la humedad y los gases de la atmósfera puede propiciar el crecimiento de insectos y plagas, alterando la interacción entre las plagas, sus enemigos naturales y sus huéspedes. Diversos estudios han demostrado cambios en la incidencia de plagas asociadas a eventos de período de sequía y combinación de sequía y humedad relativa alta. Bajo condiciones de clima extremos se han identificado problemas fitosanitarios que incluyen: manifestación de plagas ocasionales como habituales, aparición de nuevas plagas a nivel regional, cambios en los ciclos de vida de plagas, reducción de reguladores naturales, así como reducción de la efectividad de métodos de control.

 

De igual forma, las transformaciones que experimenta la cubierta vegetal de la tierra, como la deforestación y la desertificación, pueden incrementar la vulnerabilidad de los bosques ante plagas y enfermedades. Como consecuencia de lo anterior, se prevé que las poblaciones de insectos e hongos causantes de plagas y enfermedades extiendan la zona geográfica donde viven.