Lucha por protagonismo es lo que destaca en el periodo de transición de gobierno

Lucha por protagonismo es lo que destaca en el periodo de transición de gobierno

 

 

Lucha por protagonismo es lo que destaca en el periodo de transición de gobierno

 

Después de un mes de la segunda vuelta electoral todavía no se aprueba la hoja de ruta para el traspaso, pero sí hay lucha entre el mandatario electo y saliente por el protagonismo en la vida nacional.

 

La insistencia del presidente electo, Alejandro Giammattei, para que el presidente Jimmy Morales informe sobre la aplicación del acuerdo migratorio firmado con Estados Unidos hace poner la vista sobre el proceso de transición, el cual pese a que ya pasó un mes no comienza de forma concreta.

 

Giammattei insinuó el fin de semana que el mandatario teme a perder el protagonismo en la vida política: “Usted es el presidente del país hasta el 14 de enero del año entrante, nadie le está robando el protagonismo, ni queremos robarlo, no vamos a usurpar una función que no es nuestra, pero sí presidente, tómenos en cuenta por favor en esta fase final de las negociaciones del acuerdo migratorio con Estados Unidos”, dijo el domingo 8 de septiembre, durante una entrevista a un canal de televisión abierta.

 

En esa entrevista el mandatario electo pidió de nuevo que se tome en cuenta al gobierno entrante para la implementación del acuerdo migratorio firmado el 26 de julio pasado con EE. UU.

 

“Tómennos en cuenta como observadores, usted va a arrancar próximamente la implementación -del acuerdo- y nosotros no conocemos el plan de implementación, hacia dónde hay que encaminarse y quisiéramos tener la certeza de que en efecto podamos honrar un compromiso de estado que usted está adquiriendo”, insistió Giammattei.

 

Para el politólogo Armando Barreno, acciones como esta evidencian como el presidente Morales tiene menor sensibilización a las necesidades ciudadanas y busca el hermetismo y el proteccionismo como un “resguardo postgestión presidencial”.

 

Pero, Barreno también cuestiona el actuar del presidente electo. “Por un lado es entendible que el gobierno entrante procure resguardarse de cualquier acción de coordinación con Morales, que en el proceso de transición pudiera afectarle, pero en el gobierno de Giammattei tampoco se ve con claridad una reestructuración a los enfoques del actual gobierno, contradicciones o rechazos contundentes que deberían venir acompañados de propuesta y replanteamientos”, cuestiona.

 

Por su parte, el analista Secil de León reitera que el gobierno en funciones tiene un mandato hasta el 14 de enero del próximo año, aunque en este caso Giammattei aparece de forma más continua que el presidente, “Morales se queja, pero el que tiene el poder es el presidente actual”.

 

En respuesta a la declaración de Giammattei, el secretario de Comunicación Social de la Presidencia, Alfredo Brito, afirmó que “todos sabemos que el presidente Morales tiene un mandato que cumplir y el mismo finaliza el 14 de enero del 2020”.

 

Brito también reafirmó que el equipo del nuevo gobierno conocerá sobre el acuerdo migratorio cuando corresponda. “La instrucción que giró él presidente Morales es la misma, incluir al equipo que el presidente electo designe, de momento no ha habido negociaciones, puesto que se está a la espera de lo que resuelva la honorable Corte de Constitucionalidad”.

 

“Mi amado presidente Morales, deje que nos sentemos, que nos abran las puertas y que arranquemos con esa transición tan esperada por los guatemaltecos y que demostremos usted y yo, como líderes de este país, que podemos hacer las cosas bien, de cara a la gente, y, sobre todo, generando esos espacios de confianza y credibilidad que en el tema político se han perdido”, insistió Giammattei en su mensaje al presidente.

 

Mientras continúa la lucha en torno al acuerdo migratorio, el proceso de transición todavía no arranca, según confirmó el secretario de Programación y Coordinación de la Presidencia (Segeplan), Miguel Ángel Moir.

 

El funcionario dijo que será esta semana cuando se apruebe la hoja de ruta y la agenda de parte de los equipos de transición.

 

El éxito o fracaso de este proceso de cinco meses se conocerá a largo plazo, asegura José Carlos Sanabria, analista de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, quien afirma que este periodo extenso significa retos. “Se trata de un proceso de gestión política que no necesariamente da resultados inmediatos, sino que necesita gestión de maduración y concreción”, señala.

 

Dicho proceso también se debe hacer con toda la transparencia posible, recomienda Karing Slowing, exsecretaria de Segeplan.

 

“Todo acto del estado debe ser público, no con secretismo ni a puerta cerrada, no necesita ser un show, pero sí hacer público el cronograma, el plan de trabajo. No es solo un formalismo sino una posibilidad para que las autoridades que entren no pierdan tiempo revisando la función del Estado”, indica.

 

Para la exfuncionaria, hacer público el proceso de transición evitará que, “con el clima crispado y desencanto de la población, el que se haga actos a puerta cerrada solo aumenta la desconfianza de la sociedad”.

 

La Organización de Naciones Unidas ha acompañado varios procesos de transición gubernamental en el país; sin embargo, este año no han recibido invitación del gobierno para participar y se han enterado de la existencia de algunas reuniones para el traspaso, pero no como observadores.

 

Hace algunos meses, el Gobierno insinuó que invitaría a la Organización de Estados Americanos para que acompañe el proceso, pero esa entidad, históricamente, no ha sido partícipe de la transición.

 

Por parte del gobierno electo fue designado Guillermo Castillo, vicepresidente electo, como quien encabeza la transición. Prensa Libre ha intentado tener una postura al respecto y una entrevista con el empresario, pero hasta el momento no se ha recibido respuesta por parte de los encargados de comunicación del partido Vamos.