Trombosis, la enfermedad silenciosa que puede prevenirse con movimiento y hábitos saludables

06 May

● La inactividad prolongada, el daño en la pared de las venas, las condiciones que aumentan la
tendencia a que la sangre se coagule, la edad avanzada, el tabaquismo, los antecedentes
familiares y la deshidratación son algunos de los factores clave en la formación de coágulos.
● Nuevas alternativas terapéuticas facilitan el tratamiento al eliminar restricciones alimenticias y
monitoreos constantes de sangre 1 .
Guatemala, 4 de mayo de 2026. La Trombosis Venosa Profunda (TVP) y su complicación más
grave, la embolia pulmonar, representan un desafío creciente para la salud pública en
Guatemala y en el mundo, donde las enfermedades cardiovasculares ya son responsables de
19.8 millones de fallecimientos anuales, lo que equivale al 32% 2 de la mortalidad global.
La trombosis ocurre cuando se forma un coágulo de sangre dentro de una vena profunda,
generalmente en las piernas. Este coágulo puede bloquear parcial o totalmente el flujo
sanguíneo, provocando inflamación, dolor y cambios en la coloración de la piel. Sin embargo,
el mayor riesgo surge cuando una parte del coágulo se desprende y viaja a través del torrente
sanguíneo hasta los pulmones, generando una embolia pulmonar, una condición que puede
comprometer la respiración y la oxigenación del cuerpo.
Pedro Salvador Rivera, Gerente médico de Cardio – Adium Centroamérica y el Caribe explica
que entender esta condición puede compararse con un fenómeno natural: “Imagine que la
sangre es como un río. Mientras fluye con normalidad, mantiene el equilibrio del organismo;
pero cuando el flujo se detiene o se vuelve lento, pueden formarse ‘obstáculos’ o coágulos
que bloquean el paso del agua. Algo similar ocurre dentro de nuestras venas”.
Una enfermedad silenciosa
Uno de los mayores desafíos de la trombosis es que puede desarrollarse de manera silenciosa.
En muchos casos, los síntomas iniciales son leves o pasan desapercibidos. Entre las señales
más comunes se encuentran la inflamación en una pierna, dolor o sensibilidad al caminar,
sensación de calor en la zona afectada o cambios en el color de la piel.
Cuando el coágulo se desplaza hacia los pulmones, los síntomas pueden incluir dificultad
repentina para respirar, dolor en el pecho, mareos o aumento de la frecuencia cardíaca. Ante
cualquiera de estos signos, los especialistas recomiendan buscar atención médica inmediata.
“Detectar la trombosis a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento oportuno y
una emergencia médica. Muchas personas ignoran los síntomas iniciales o los atribuyen al
cansancio o a golpes leves, lo que retrasa el diagnóstico”, advierte el especialista.
Factores de riesgo que muchas personas desconocen
Diversos factores pueden favorecer la formación de coágulos. Entre los más comunes se
encuentran la inmovilidad prolongada, como permanecer sentado durante muchas horas en

1 NHS Considerations on anticoagulant medicines
2 https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cardiovascular-diseases-(cvds)

viajes largos o jornadas laborales, cirugías recientes, embarazo, sobrepeso, tabaquismo y
antecedentes familiares de enfermedades vasculares 3 .
La deshidratación también juega un papel importante, ya que puede volver la sangre más
espesa, favoreciendo la formación de coágulos. Asimismo, el envejecimiento y ciertas
enfermedades crónicas incrementan el riesgo.
En Guatemala, los especialistas señalan que los cambios en los estilos de vida como mayor
sedentarismo, largas horas frente a computadoras o teléfonos y menor actividad física, podrían
estar contribuyendo a que cada vez más personas enfrenten factores asociados a problemas
de circulación.
Prevención: pequeños hábitos que pueden salvar vidas
Aunque la trombosis puede ser grave, también es una condición altamente prevenible si se
adoptan hábitos saludables. Los especialistas recomiendan cuatro acciones clave para reducir
el riesgo:
 Mantenerse en movimiento: levantarse, caminar o estirar las piernas al menos una vez
cada hora durante periodos prolongados de trabajo o viaje.
 Hidratarse adecuadamente: beber suficiente agua ayuda a mantener la fluidez de la
sangre.
 Controlar el peso y llevar una vida activa: la actividad física regular mejora la
circulación.
 Seguir las indicaciones médicas: después de cirugías o durante periodos de reposo
prolongado 4 .
El médico también advierte que, ante síntomas como inflamación o dolor en una pierna, es
importante evitar prácticas que podrían empeorar la situación. “Un diagnóstico de trombosis
no debe generar pánico, pero sí requiere precaución. Por ejemplo, nunca se debe masajear
una pierna inflamada, ya que ese movimiento podría desprender el coágulo y provocar una
embolia pulmonar”.
Importancia del diagnóstico temprano
El diagnóstico oportuno permite iniciar un tratamiento adecuado para evitar que el coágulo
crezca o se desplace. Actualmente, los avances en medicina vascular han permitido que los
tratamientos sean cada vez más seguros y sencillos para los pacientes, facilitando el control de
la enfermedad y reduciendo el riesgo de complicaciones.
Para los especialistas, el mensaje principal es claro: la información y la prevención son las
herramientas más importantes para combatir la trombosis. Reconocer los factores de riesgo,
prestar atención a los síntomas y mantener hábitos saludables puede marcar una diferencia
significativa en la salud vascular de la población.
“Cuidar la circulación es cuidar la vida. Mantenerse activo, hidratarse y consultar al médico
ante cualquier síntoma son acciones simples que pueden prevenir una enfermedad que,
aunque silenciosa, puede tener consecuencias muy serias”, concluye el doctor Pedro Salvador
Rivera.